¡Oído cocina!

¿Tu cuerpo pide salsa?

30 septiembre, 2019

En un supermercado es muy difícil encontrar salsas que estén hechas solo con ingredientes de calidad, que el aceite que contenga sea aceite de oliva virgen extra y que no añadan un montón de azúcares o sal para que la salsa tenga muchísimo sabor.

Además suelen llevar ingredientes para espesar como harinas refinadas, féculas o almidones y/o potenciadores del sabor como el glutamato monosódico.

Mi recomendación es que si quieres algún tipo de salsa la hagas tu en casa para asegurarte de que los ingredientes sean de calidad.

Si las compras envasadas siempre mira las etiquetas, algunos de los condimentos que considero de buena calidad por tener una composición en ingredientes sencillos y saludables son:

  • Mostaza antigua: hecha a partir de semillas enteras de la especie Brassica Juncea, vinagre, agua y sal.
  • Tomate natural y triturado: es solo tomate y punto.
  • Vinagre de manzana y vino: proviene de la fermentación acética del alcohol, como la de vino y manzana.
  • Tabasco: contiene chile rojo, vinagre y sal.
  • Salsa de aperitivo: sus ingredientes son vinagre, pimentón y especias.

Tienes otras ideas de aderezos frescos para ensaladas en este post que escribí con algunas recetas de salsas.

Personalmente no soy partidaria de añadir salsa en los platos, me gusta saborear los diferentes ingredientes y no suelo utilizarlas.

Cuando quiero hacer una salsa más contundente, suelo hacer una de verduras y sigo los siguientes pasos:

  • Hago una selección concreta de vegetales, por ejemplo, tomate, champiñones o alcachofas. Puedes utilizar el mix que quieras de lo que tengas en la nevera.
  • En primer lugar lavo, pelo y troceo los vegetales.
  • Salteo las verduras troceadas un poco con aceite de oliva virgen extra (aquí se puede añadir sal o especias) en una sartén y luego añado caldo vegetal (comprado de calidad o hecho por mi, suelo utilizar el que hago yo con perejil que os comenté la semana pasada).
  • Dejo que haga “chup chup” y voy removiendo, dejando que el caldo se evapore.
  • Cuando se evapora el caldo y queda espeso lo trituro todo y queda la salsa.

También utilizo el hummus, las cremas de frutos secos y el tahini (o pasta de sésamo) como salsas en platos que cocino al wok o bien en ensaladas.

 

Si eres de hacer grandes cantidades de salsa casera y luego elaborar conservas, recuerda hacerlo de forma adecuada para prevenir la infección por botulismo (la principal causa de riesgo de esta toxiinfección son las conservas caseras).

 

Pasos a seguir para hacer una conserva casera segura.

1)    Escoge alimentos frescos y en buen estado.

2)    Lava bien los alimentos (verduras, hortalizas, hierbas, frutas…).

3)    Lávate bien las manos y lava y desinfecta bien los utensilios y tablas que vayas a utilizar.

4)    Para esterilizar los botes que reutilizarás para hacer las conservas hiérvelos durante 15 minutos.

5)    Utiliza botes de tamaño pequeño.

6)    Una vez tengas la salsa preparada llena los tarros.

7)    Puedes aprovechar este momento para añadir zumo de limón en la salsa ya que el ácido cítrico te ayudará a reducir la oxidación de los vegetales e impedirá el desarrollo de esporas de Clostridium Botulinum.

8)    Cuando llenes el bote, deja libre los últimos 2-3 centímetros de la parte superior para permitir la expansión de la salsa durante el tratamiento de calor, si no lo haces el envase puede explotar.

9)    Una vez ya tengas los botes llenos ponles la tapa y en el caso de que sea una salsa principalmente de tomate, al ser ácido debes ponerlo durante 1-2 horas al baño maría desde que el producto empieza a hervir. Sin embargo si la salsa es de champiñones, legumbres, guisantes, alcachofa o cualquier otro vegetal u hortaliza haz lo mismo que en el caso anterior pero con una olla a presión durante 20-60 minutos.

Esto se debe a que en las conservas que son ácidas (como en el caso del tomate) alcanzar una temperatura de 100ºC es suficiente. Pero en el resto de casos debemos asegurarnos de superar esta temperatura.

10)   A continuación echa agua fría en el recipiente dónde has calentado la conserva para reducir la temperatura, hazlo poco a poco para evitar que se rompa el recipiente de vidrio.

11)   Una vez frío, con un dedo presiona el centro de la tapa para comprobar que se selle bien: la tapa debe quedar cóncava hacia el interior del envase. Si esto no sucede es que no está correctamente sellado y deberás consumir el producto en un plazo de dos días.

 

Puedes congelar la salsa en conserva en el congelar el producto para consumirlo cuando lo necesites.

 

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