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3 errores en tus ensaladas completas

28 julio, 2026

¿Te haces ensaladas constantemente porque quieres comer ligero, saludable y completo… pero acabas la comida con hambre al poco rato? ¿O, por el contrario, tienes la sensación de que comes ensalada casi todos los días y aun así terminas hinchada?
Una ensalada puede ser una comida estupenda. De hecho, puede convertirse en un plato único muy completo si sabemos cómo construirla.

Pero hay algo que veo muchísimo en consulta y también cuando comparto contenido en redes: no siempre una ensalada es una comida completa simplemente porque lleva muchos ingredientes.

Puedes tener un bol enorme lleno de hojas verdes, tomate, aguacate, semillas, pasta, queso, atún… y, aun así, que la combinación no sea la más adecuada.

Por eso hoy quiero contarte los 3 errores más comunes al preparar una ensalada completa y cómo solucionarlos.

1. No empezar por los vegetales

Este es, probablemente, uno de los errores más habituales.

Imagina que tienes delante un bol vacío y vas añadiendo ingredientes.

Si empiezas poniendo pasta, arroz, patata o incluso aguacate, es muy fácil que estos ingredientes ocupen rápidamente una parte importante del plato. Y aquí entra en juego algo muy sencillo: nuestro cerebro necesita ver el plato lleno.
Cuando empezamos a servir una comida, buscamos visualmente que haya suficiente cantidad. Queremos ver rápidamente que vamos a comer una cantidad que nos sacie.

Por eso, si el primer ingrediente que ponemos en el bol es pasta, es bastante probable que añadamos una cantidad generosa de pasta antes de empezar a incorporar el resto de ingredientes.

Después vienen los tomates, las hojas verdes, otras hortalizas, el aguacate, las semillas…
Y cuando nos damos cuenta, tenemos una ensalada enorme.
¿El problema? Que la proporción entre los diferentes ingredientes puede no ser la más adecuada y que la cantidad de energía que aporta esa ensalada puede ser mucho mayor de la que necesitábamos.

¿Cuál es la solución?

Empieza siempre por los vegetales. Hojas verdes, tomate, pepino, zanahoria, pimiento, cebolla, calabacín, berenjena, espárragos, brócoli…

No tienes que limitarte a la típica combinación de lechuga y tomate. Cuantos más vegetales diferentes utilices, más variedad y color tendrá tu plato.

Y, además, conseguirás algo muy interesante: llenar visualmente el plato desde el principio con alimentos que queremos que tengan un papel protagonista en nuestras comidas principales.

Después, incorpora el resto de ingredientes.

Mi recomendación es que pienses en la ensalada como si estuvieras construyendo cualquier otro plato completo, no como una especie de “todo lo que tengo en la nevera dentro de un bol”.

2. Dejar la proteína para el final

Este es otro clásico.

Empiezas con una buena cantidad de vegetales de hoja. Después añades tomate, pepino, zanahoria, pimiento…

Luego un poco de aguacate. Unas semillas. Pasta. Quizás unas aceitunas.

Algún topping que tenías por casa.

Y cuando ya tienes el bol suuuperlleno, piensas: “¡Ah! Me falta la proteína.”

Así que añades un huevo duro. O una latita de atún. Y listo.

Pero aquí tenemos un problema.

Si hemos añadido todos los ingredientes anteriores sin pensar previamente en la proteína, es muy fácil que acabemos poniendo una cantidad insuficiente de este nutriente simplemente porque ya no queda espacio en el plato.

Y esto es importante porque la proteína contribuye a la saciedad y puede ayudarnos a mantenernos satisfechos durante más tiempo.

Por eso, si queremos que nuestra ensalada sea realmente una comida completa, mi consejo es que la proteína sea el segundo ingrediente que añadamos, justo después de los vegetales.

Así evitamos que se convierta en “lo que cabe” al final.

¿Qué cantidad de proteína?

No existe una única cantidad que sirva para todo el mundo. Dependerá de las necesidades de cada persona, del resto de la alimentación y del objetivo.

Pero sí podemos quedarnos con una idea muy sencilla:

No pienses en la proteína como el topping de la ensalada. Piensa en ella como uno de los ingredientes principales.

Y esto cambia completamente la forma de construir el plato.

Primero vegetales.

Después proteína.

Y a partir de ahí podemos añadir hidratos de carbono, grasas saludables y otros ingredientes que nos apetezcan.

3. Abusar de queso, embutidos, fiambres y conservas

Y llegamos al tercer error.

Porque una cosa es añadir queso, atún, jamón, fiambre o alguna conserva de pescado de vez en cuando y otra muy diferente es que sean nuestra principal fuente de proteína en las ensaladas prácticamente todos los días.

¿Por qué?

Por un lado, puede resultar complicado alcanzar una cantidad suficiente de proteína por ingesta si utilizamos pequeñas cantidades de estos alimentos simplemente como complemento.

Y por otro, la cantidad de sal puede dispararse con bastante facilidad.

Piensa en una ensalada que lleva:

queso + aceitunas + atún en conserva + fiambre + algún aliño preparado.

Individualmente pueden parecer pequeñas cantidades, pero juntas pueden hacer que la cantidad de sodio de esa comida sea bastante elevada.

Y aquí aparece una pregunta que me hacen con frecuencia:

“¿Cómo puedo comer ensaladas constantemente y sentirme hinchada?”

La hinchazón digestiva puede tener muchas causas y no siempre tiene que ver con la sal.

Pero si tus ensaladas llevan habitualmente muchas conservas, quesos, embutidos, fiambres y otros alimentos con bastante sodio, es posible que estés tomando más sal de la que necesitas.

Además, una ingesta elevada de sodio puede favorecer la retención de líquidos y hacer que algunas personas se sientan más hinchadas.

Por eso, en lugar de eliminar las ensaladas, yo cambiaría la forma de construirlas.

¿Qué podemos utilizar en su lugar?

Podemos acostumbrarnos a utilizar más fuentes de proteína frescas o con menos sal añadida.

Por ejemplo:

  • Tiras de pollo a la plancha.
  • Pollo o muslos y contramuslos hechos al horno y desmenuzados.
  • Pescado cocinado y desmenuzado.
  • Pescado crudo apto para consumo en crudo, como sashimi de salmón, siguiendo las recomendaciones de seguridad alimentaria y congelación correspondientes.
  • Mariscos congelados, como colitas de gambas o calamarcitos, que son muy rápidos de cocinar.
  • Legumbres, tanto cocidas en casa como congeladas, siempre que no lleven sal añadida en cantidades elevadas.
  • Huevos cocidos o tiras de tortilla.

Y sí, las legumbres también pueden ser una fantástica fuente de proteína para una ensalada.

De hecho, tener en el congelador bolsas de gambas, calamares, verduras y legumbres cocidas puede ser un recurso maravilloso para preparar una comida completa en pocos minutos.

Porque comer saludable no debería depender de tener dos horas para cocinar.

Entonces, ¿cómo preparo una ensalada completa?

Si quieres simplificarlo, quédate con este orden:

1. Vegetales

Que sean los protagonistas y ocupen una buena parte del plato.

2. Proteína

Añádela desde el principio para asegurarte de que hay una cantidad suficiente y no dejarla para “lo que quepa”.

3. Hidratos de carbono

Pasta, arroz, patata, boniato, quinoa, pan, legumbres… según tus necesidades y preferencias.

4. Grasas saludables y toppings

Aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos, semillas…

Y aquí es donde podemos jugar con diferentes sabores, texturas y combinaciones.

Porque una ensalada no tiene por qué ser aburrida.

Y tampoco tiene que ser una comida “de dieta”.

Una ensalada puede ser una comida completa, saciante, nutritiva y muy apetecible.

La clave está en cómo la construimos.

Y ahora sí… me voy de vacaciones ☀️

Después de tantas ensaladas, recetas, consejos y contenido por aquí, ha llegado el momento de hacer una pequeña pausa.

Me voy de vacaciones esta semana, pero seguiré bastante localizada.

Podéis encontrarme por correo electrónico, WhatsApp y redes sociales, donde seguiré activa aunque a un ritmo un poquito más relajado.

La agenda de agosto está cerrada, pero ya podéis reservar vuestra cita para septiembre.

Y si después del verano sientes que necesitas volver a organizar tus comidas, dejar de improvisar, aprender a construir platos completos o simplemente quieres sentir que la alimentación deja de ser una preocupación más en tu día a día, estaré encantada de acompañarte.

Porque septiembre no tiene por qué empezar con una dieta.

Puede empezar con herramientas, organización y una alimentación que puedas mantener de verdad.

Nos vemos a la vuelta. 💛

¡Felices vacaciones y feliz verano!

NutriConsejos

¿La chía deshincha?

18 diciembre, 2024

Depende. ¿De qué depende? Pues de qué tan «milagrosos» imaginemos sus efectos.

Últimamente veo por redes sociales una avalancha de vídeos sobre los beneficios de la chía, pero creo que es momento de poner las cartas sobre la mesa.

Si esperas deshincharte al instante por tomar un vasito de chía, lamento decirte que no va a suceder. Sin embargo, incluirla regularmente en tu alimentación sí puede tener algunos efectos positivos a medio y largo plazo, gracias a dos mecanismos clave:

1. Regula el tránsito intestinal

La chía es rica en fibra soluble, un tipo de fibra capaz de absorber mucha agua. Esto le permite:

  • Lubricar el intestino e hidratar las heces.
  • Facilitar su paso a través del intestino.

¿Te suena esa textura gelatinosa cuando hidratas las semillas de chía? Esa misma «gelatina» ayuda a hidratar las paredes intestinales y a aumentar el volumen de las heces. Y aquí viene un dato curioso: nuestros movimientos peristálticos (esos que empujan las heces a lo largo del intestino) se activan más cuanto mayor es el volumen del bolo fecal.

2. Menos gases, menos malestar

Sigo haciendo referencia a las personas que sufren estreñimiento.

Cuando las heces pasan demasiado tiempo en el colon, suceden dos cosas:

  1. El colon sigue reabsorbiendo agua de las heces (es una de sus funciones).
  2. Las bacterias del colon se alimentan de esos residuos, produciendo gases y alterando la flora intestinal.

Incluir chía puede ayudar a:

  • Agilizar el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo que las heces permanecen en el colon.
  • Minimizar la fermentación bacteriana, disminuyendo así la producción de gases y el malestar abdominal.

Por tanto, aunque no es magia, tomar chía de forma habitual sí puede ayudarte a darte sensación de ligereza porque puede ayudarte a evacuar mejor.

¿Deshinchar o desinflamar? ¡No es lo mismo!

Aquí es donde solemos confundirnos. Aunque suenen parecido, son procesos muy diferentes y los mencionamos como si fueran lo mismo:

  • Deshinchar: Se refiere a molestias digestivas, como la acumulación de gases o líquidos, y suele ser localizado (por ejemplo, en la zona abdominal).
  • Desinflamar: Es un proceso más profundo y sistémico, relacionado con la inflamación de los tejidos y mecanismos metabólicos o inmunitarios.

¿La chía también ayuda a desinflamar?

Aquí entra en juego su contenido en omega-3. La chía aporta ácido alfa-linolénico (ALA), un precursor de los omega-3 con propiedades antiinflamatorias. Concretamente contiene 17-18 gramos de ALA por cada 100 gramos de semillas.

Sin embargo, hay un pequeño inconveniente: el cuerpo necesita convertir el ALA en EPA y DHA, los omega-3 que realmente tienen efectos antiinflamatorios. Y esta conversión no es muy eficiente:

  • ALA → EPA: 5-10%
  • ALA → DHA: 0.5-2%

Para obtener beneficios antiinflamatorios, se necesitan aproximadamente 3-6 gramos de ALA diarios. Esto equivale a unas 2-3 cucharadas soperas de chía hidratada al día (15-35 gramos).

Si bien la chía es una excelente opción para enriquecer tu dieta en omega-3, si consumes pescado azul o suplementos de algas, obtendrás EPA y DHA de manera más directa y efectiva.

Conclusión: ni milagro ni mito

La chía no quema grasa mientras duermes, ni eliminará la retención de líquidos de un día para otro, como dicen algunos vídeos virales. Pero sí puede ser una gran aliada si buscas:

  • Mejorar el tránsito intestinal.
  • Reducir gases y molestias digestivas.
  • Aumentar tu ingesta de omega-3 (sobre todo si no consumes pescado).

Como siempre, mi recomendación es que la incluyas en una alimentación equilibrada y bajes las expectativas con respecto a esos efectos milagrosos que circulan por redes. ¿Te ha gustado este artículo? Si tienes dudas, puedes escribirme por Instagram o contactar conmigo a través de mi página web. ¡Estaré encantada de ayudarte a resolverlas! 😊

NutriConsejos

Menús nutritivos para este otoño

20 noviembre, 2024

¡Traigo más novedades!

Ya tienes en venta en mi página web mi primer ibook.

No es el primero que escribo, pero si el primero que vendo por cuenta propia en mi página web y se titula “Los tesoros del otoño en tu plato”.

Se trata de un libro de 33 páginas en el que hablo de:

  • Alimentos de temporada y los nutrientes más interesantes que nos aportan.
  • Qué funciones tienen estos nutrientes en nuestro organismo y porqué nos benefician concretamente en otoño.
  • Cómo manipular, cocinar y consumir estos alimentos para obtener al máximo estos nutrientes.
  • Curiosidades y dudas frecuentes acerca de los alimentos de esta temporada (sobre las castañas, setas, boniatos…). Por ejemplo: ¿Cuántas raciones equivalen a una castaña? ¿Cómo puedo reducir los azúcares presentes del boniato? O ¿Porqué te desaconsejo el consumo de algunas setas y sin embargo otras serían un fantástico suplemento para consumir habitualmente?
  • También incluye 3 menús semanales de temporada, con diferentes ideas de desayunos, comidas y cenas.
  • Y para acabar, también encontrarás 20 recetas de snacks, desayunos, comidas y cenas.

¿Para quién es este ibook?

Para cualquier persona que necesite herramientas para comer sano esta temporada:

  • Más información sobre nutrición: La información de los primeros puntos sobre cocción de alimentos y curiosidades os dará técnicas y trucos para consumir alimentos de temporada con muchos más nutrientes. A la vez, en esta parte os desmitifico y os explico como consumir algunos alimentos que suelen evitarse por considerarse ricos en calorías como las castañas y los boniatos.
  • Menús para toda la familia: Los menús están realizados con vegetales de temporada, gran variedad de fuentes de proteína y tiene una frecuencia semanal de consumo de alimentos muy recomendable para población general.
  • Ideas, ideas e ideas para no aburrirte: Las recetas os darán ideas, inspiración e innovación para comer de forma saludable sin dejar de disfrutar de cada plato.

Debo añadir que la intención de este libro no va cargada de promesas para perder peso ni ningún otro objetivo que no vaya más allá de comer saludable. Tampoco está enfocado a ningún tipo de patología, alergia o intolerancia (etc.) concreta.

¿Por qué decidí escribirlo?

El otoño es mi estación favorita… me encanta escribir… comer es uno de los grandes placeres… y me dedico a la nutrición ¡Así que este ibook tenía que ser la leche!

El otoño tiene unos alimentos tan potentes, característicos y únicos que sentí la necesidad de plasmar la grandeza que tiene esta temporada en la naturaleza y en nuestra alimentación.

Mi objetivo es abrir un cofre lleno de nutrientes, secretos, trucos y sabores para que enriquezcan tu salud. Es trasladar los mayores tesoros del otoño a tu plato.

NutriConceptos

Heura sí, Heura no

11 abril, 2023

Bocaditos, tiras y hamburguesillas, como me gustan las “Heurillas”.

Hace unas semanas compartí en mi Instagram este vídeo de la marca “Heura”, una empresa que se dedica a producir “carne vegana”. En él, presumían (con toda la razón) de confundir a la gente sobre el tipo de carne que consume.

Te cuento, los de Heura estaban en una feria de agricultura francesa, llena de animales de granja y expositores de carniceros y charcuteros, mostrando y dando a degustar sus productos. Ellos estaban allí, como uno más, dejando probar productos Heura a los visitantes, y tras preguntarles si les había gustado el producto (todos parecían encantados en el vídeo) les decían que era carne vegetal. Todos se echaban las manos a la cabeza “¿Cómo puede ser? ¡Está deliciosa!”.

La verdad es que sí, está bueno, se lo han currado, y conozco personas que preparan sus productos en casa y los dan de comer a la familia como si fuera carne animal, y ni la pareja ni los niños “dicen ni mu” (y lo que comen tampoco). Vamos, que quizás vuestra madre o pareja os la está colando por toda la escuadra.

Heura es una marca joven, sin embargo, ya tiene multitud de productos y las/os nutricionistas estamos añadiendo la palabra HEURA en nuestras pautas, igual que veníamos haciendo con tofu, tempeh o seitán (otras fuentes de proteínas vegetales, para quien vaya muy perdido en el tema).

Mi objetivo en este artículo es analizar algunos de sus productos (iba a hacer todos, pero tienen 17 y no me apetece escribir un libro), para valorar su calidad y su valor nutricional. Definir cuáles son más saludables y cuáles menos.

Analizaré los siguientes 6 productos: tiras originales, bocados mediterráneos, burger, choriburger, albóndigas y salchichas.

Al final de las valoraciones encontrarás la tabla de composición nutricional que compara estos productos y a los que hago referencia.

¡Empecemos!

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NutriConsejos

Si sabes como te pones… ¿Para qué te pesas?

3 enero, 2020

Hoy quiero reflexionar sobre el tema de pesarse.

Subirse a la báscula es un gesto sencillo que podemos hacer sin apenas pensar, sin embargo a algunas personas ver el resultado puede cambiar su estado de ánimo, su humor y afectar a su autoestima e incluso a sus relaciones.

Se despiertan por la mañana con ganas, recordando todo lo que quieren hacer a lo largo de ese día: saltan de la cama, hacen un primer pipí y mientras disfrutan del momento se les ocurre la gran idea: “aprovecho que estoy en ayunas, me acabo de levantar y que ya he hecho pis para pesarme”.

Así de fácil. Se suben a la báscula y patapámmmmmmmmmmm ¿Pero como puede ser? Pero si estoy comiendo superbién, no me acuerdo ni de la última pizza que comí y los donuts… ¡bueno es que ni los huelo! ¿Qué demonios le pasa a mi cuerpo?

La cara se torna extraña, ceño fruncido y la mala ostia sube de los pies a la cabeza como la espuma. Y ya está, ya tienen la actitud y el humor de mierda necesarios para tener un día de perros.

báscula

El peso de tu báscula no te define

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NutriConsejos

¿Qué estrategias debo seguir para comer sano?

24 septiembre, 2019

El dibujo del plato de Harvard es una de las primeras herramientas que damos para ayudar a las personas a tener buenos hábitos y en él basé el diseño del logo de este blog.

Personalmente, cuando explico en qué consiste esta herramienta, alguna persona me comenta que ya la conocía, a otras les sonaba de algo y otras no lo habían oído en su vida. Sin embargo, muy pocas personas vienen siguiendo esta estructura en sus platos.

Al cabo de la semana de recomendarles seguir esta estructura en sus platos las personas ya se encuentran mejor y ya han perdido algo de peso.

Así que no creo que vaya mal dedicar un post en pleno mes de Septiembre, en el que muchas personas se lanzan a los brazos de las dietas milagro en busca de perder el peso que han cogido durante el verano, sobre una herramienta de alimentación saludable que ha ayudado a regular el peso a muchas personas sin milagros, prisas, restricciones ni pasando hambre.

La Escuela Pública de Harvard y los editores en Publicaciones de Salud de Harvard son los autores de esta herramienta y la describen como “una guía para crear comidas saludables y equilibradas”.

Plato de Harvard: ¿Qué alimentos incluir en la comida y en la cena?

La mitad del volumen del plato debe componerse por vegetales, una cuarta parte del plato por hidratos de carbono complejos y la cuarta parte restante por proteínas.

¿Qué alimentos pertenecen a cada grupo?

Estructura de un plato saludable

Grupos de alimentos presentes en el plato de Harvard

¿Qué cantidad hay que poner de cada grupo?

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NutriConceptos

Hamburguesas vegetarianas envasadas ¿Sí o no?

4 febrero, 2018

Si alguna vez te has preguntado: “¿Son sanas las hamburguesas vegetarianas que vienen envasadas al vacío?” Te aconsejo que dediques 3 minutos a la lectura de este artículo, después no las volverás a ver con los mismos ojos.

Cada vez más omnívoros se suman al consumo de proteínas vegetales en sustitución de las animales y este tipo de hamburguesas son una opción que podemos encontrar en los supermercados, son fáciles y rápidas de preparar y se conservan muy bien en la nevera.

Mi consejo es que nunca demos por hecho que el producto es sano porque es vegetariano o vegano ni tampoco porque es ecológico. Existen ingredientes de mala calidad (como aceite de palma o refinados) y alto índice glucémico (azúcares, siropes, harinas…) que son de origen vegetal y su producción puede ser ecológica.

Como siempre os digo: ¡Mirad etiquetas!

Muchos todavía se resisten a leer las etiquetas de los productos, sienten que no entenderán nada de lo que pone y solo buscan a alguien que les diga si es o no saludable. ¡Cuánto antes empecéis a intentarlo antes aprenderéis y no dependeréis de nadie para saber si podéis o no consumirlo! Así que animaros de una vez.

Aquí tenéis los 3 artículos que escribí en los que os explico cómo interpretar las etiquetas de los productos:

Lo que las etiquetas esconden I: Azúcar y sal.

Lo que las etiquetas esconden II: Grasas.

Lo que las etiquetas esconden III: Harinas, féculas y almidones.

En definitiva, cuanto más entendible sea la etiqueta mejor. Aquí os dejo un vídeo que hice en el Centro Júlia Farré haciendo un breve resumen sobre la calidad de estos productos.

Estos productos presentan tres problemas en cuanto a su composición:

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